Perdón.
martes, 19 de octubre de 2010
Disfruta que la vida son tres días y vamos por el segundo, dibuja una sonrisa para el mundo, divisa la alegría de la gente y comprende que si algo duele nada es para siempre. Así que vive y se feliz, y deja atrás tu furia, que si se acercan tiempos de tormenta y vienen nubes negras no te hundas; aprende a bailar bajo la lluvia.
Sonreí, mostrate feliz, sino todos te pasan por ensima. Reíte, disfruta, no tenés la edad suficiente como para permitir aburrirte. Conocé, investiga todo, no les des el gusto a los demás de conformarte con escuchar sus propias experiencias. Equivocate, caéte mil veces en el mismo lugar, date el permiso de descubrir el mundo vos solo. Ayuda, escucha a los demás, no sabes cuando vas a ser vos el que necesites un consejo. Pensá, entendé, pero no le tengas miedo a los impulsos. Excedé, sobrepasá, viví cada minuto con tus propias reglas. Corré, liberate, no te ates a nada irrelevante ni a nadie que no lo meresca. Soltate, gritá, no te averguences de mostrar quién sos. Viví y dejá vivir, nunca te olvides que no estas por ensima de nadie. Cuidate, querete mucho, si no lo haces vos, no lo va a hacer nadie. Enamorate, amá, permitite conocerte a través de alguien más.
La vida es curiosa. Durante años, uno se pregunta cuál es el sentido de este baile. ¿Para qué luchar? ¿Por qué la vida es una eterna pelea? Sí, la vida es curiosa, y vueltera. Llena de giros absurdos, inexplicables. La vida tiene esas casualidades tan sospechosas. Tanto, que nos hacen pensar que todo tiene un "¿para qué?", un sentido. La vida cambia todo el tiempo. No nos deja acostumbrarnos a un golpe, que enseguida viene otro detrás. Y uno se sorprende siempre. Y así sigue preguntándose por el sentido de todo. Preguntándose el sentido de estar presente en el momento y el lugar equivocados. O el sentido de ser bueno o malo. ¿Habrá premios y castigos para unos y otros? Uno pasa por la vida haciéndose esas preguntas y muchas otras más. Pero en el fondo, todo se resume en una sola: ¿Cuál es el sentido de la vida? ¡Que irónico! Ahora empiezo a entender el sentido de la vida. Y es así, uno pasa la vida preguntándose por el sentido de la vida. Esperando ese algo que falta y que nos hará felices. Y tal vez la respuesta sea que la vida no tiene sentido. Que la vida simplemente se vive. Y simplemente viviendo, podamos decir al final, que nuestra ha tenido sentido.
lunes, 18 de octubre de 2010
miércoles, 13 de octubre de 2010
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