viernes, 17 de septiembre de 2010

En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, un arrepentimiento irreversible, un sueño inalcanzable
y un amor inolvidable.
Me quitas el sueño, me quitasel habla, pero si estoy con vos no nesesito nada ~

jueves, 16 de septiembre de 2010


Una promesa es como dar un cheque, tenes que tener fondos para poder pagarlo. Una promesa es como viajar en el tiempo, es asegurarle a alguien que en un futuro las cosas van a ser como vos decís. Una promesa no es una posibilidad, es un hecho, es decirle a alguien ‘contá con eso’. Cuando le prometes algo a alguien tenes que saber que el otro cuenta con eso. Sos responsable de lo que prometes. Para cumplir una promesa hay que resistir, porque uno nunca promete algo fácil, siempre prometemos cosas difíciles que llevan sacrificio y esfuerzo. Porque una promesa incumplida es una deuda que crece y te persigue a todos lados. Para cumplir una promesa hay que tener fe. Para cumplir una promesa hay que ser perseverante, como en un ring de box donde se pelea hasta el último round. Para cumplir una promesa hay que darle valor a las palabras. Una promesa es un juramento donde la palabra es la garantía. ¿Hay instrucciones para cumplir una promesa? Creo que sí. Todas se reducen a una regla clara y sencilla, tan solo cumplir con lo prometido.

lunes, 13 de septiembre de 2010

La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato.

viernes, 10 de septiembre de 2010


Te quiero cuando tienes frío estando a 21º, te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco. Te quiero cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible.
- Sonríe.
- No.
- Sonríe.
- No tengo motivos para sonreír.
- Esta bien. Dentro de 7 segundos voy a pedirte que te cases conmigo.
(Ella sonríe.)
¿Estas orgullosa de tu nueva era que da sus primeros pasos? Ahora vas a ver dónde acaba ese camino. Correr hacia ninguna parte te lleva a ninguna parte, pero tu tren nos está llevando a algo peor que a ninguna parte. Un río busca siempre el mar por más diques que le pongas. Esa arena entre las manos no hay manera de detenerla. No estamos hechos para vivir entre muros. Nos convertimos en canarios que ya no resisten la vida silvestre. Tu mundo feliz no va hacia un mundo feliz. ¿Sabés que ocurre cuando uno quiere desviar el río de la vida, cuando uno pone diques absurdos para detenerlo? El río desborda, destruye todo. Esa es la furia y potencia de un río al que no lo dejan ser. El río busca y busca su mar. Solo pide que lo dejen ser. Solo pide que no lo desvíen de su camino y lo lleven a ninguna parte.